Orgullo y superación: quién es Gisela Romeo, la vecina de Guernica que ingresó a Cuestión de Peso

 La localidad de Guernica, partido de Presidente Perón, tiene una nueva representante en la pantalla chica, pero por una causa profundamente movilizadora. Gisela Romeo, una vecina de 41 años y madre de tres hijos, se convirtió oficialmente en la nueva participante del reconocido ciclo televisivo Cuestión de Peso (emitido por eltrece), con un emotivo debut que conmovió tanto al panel de profesionales como al público en general.

Con un peso inicial de 107 kilos, Gisela llegó al programa decidida a transformar su realidad bajo una fuerte premisa personal: “Hoy me priorizo”.

La sorpresa en vivo de Mario Massaccesi

El ingreso de Gisela al programa tuvo un condimento muy especial. La vecina de Guernica había sido citada a los estudios del canal el pasado viernes 3 de julio para lo que ella creía que era una instancia más de casting. Sin embargo, la producción ya había tomado la decisión de sumarla al panel de participantes.

Mientras aguardaba en un camarín, el conductor Mario Massaccesi le golpeó la puerta en plena transmisión en vivo para anunciarle la gran noticia. Entre la emoción y la sorpresa, Gisela fue guiada hacia el estudio principal para conocer a sus nuevos compañeros y al cuerpo médico liderado por la clínica del Dr. Alberto Cormillot.

Una "relación tóxica" con la comida y el diagnóstico de fibromialgia

Durante su video de presentación, la participante se abrió por completo al hablar sobre su salud y la dura batalla que mantiene desde hace una década y media contra la balanza:

“Tengo una relación tóxica con la comida. Sé que me hace mal, pero no la puedo dejar. Siempre es un buen plan comer”, confesó con total honestidad.

Gisela detalló que su incremento de peso comenzó hace 15 años, luego de su segundo embarazo, momento a partir del cual no pudo volver a su peso habitual. Además, la situación se tornó más compleja hace dos años, cuando le diagnosticaron fibromialgia, una afección crónica que le causa dolores generalizados y un desgaste físico constante. “El sobrepeso no me ayuda para nada”, admitió respecto a los dolores corporales que padece a diario.

El llanto y la decisión de volver a elegirse

Uno de los momentos más sensibles de la tarde ocurrió cuando Gisela se refirió a las situaciones de incomodidad que vive cotidianamente debido a la forma de su abdomen, señalando que muy seguido la gente asume erróneamente que está embarazada. “Me avergüenza el momento. Pero no por lo que vaya a decir la gente. Yo estoy mal conmigo misma. Me da vergüenza verme en una foto o en un video”, relató visiblemente afectada.

Rompiendo en llanto pero con una firmeza admirable, la vecina de Guernica concluyó con una reflexión sobre la postergación personal en pos de la maternidad:

  • 18 años de postergación: “Mucho tiempo me postergué. Para mí era más importante ser mamá. Y después de 18 años me di cuenta de que lo más importante es tener una mamá sana y feliz. El elegirme me emociona”.

  • Falta de autorrespeto: “En síntesis, yo creo que nunca me respeté. Porque pensaba que quizás el otro era un poco más importante”.

A partir de ahora, Gisela comenzará el exigente tratamiento médico, nutricional y físico del programa con el objetivo de bajar de los 107 kilos, mejorar sus dolores de fibromialgia y reconquistar su bienestar integral. Todo el partido de Presidente Perón estará acompañando su evolución en esta valiente pantalla de superación.