Un violento episodio de inseguridad vinculado al narcomenudeo terminó con el desmantelamiento de un punto de venta de estupefacientes en Guernica. Todo comenzó cuando un hombre se dirigió a una vivienda para adquirir sustancias y, por motivos que aún se investigan, fue atacado a balazos por los propios vendedores.
El ataque y la pista clave en el UPA de Longchamps
El hecho se desencadenó en la calle Parravicini al 4800, en el Barrio America Unida. Según fuentes policiales, la víctima llegó al lugar con la intención de comprar droga, pero terminó recibiendo un disparo en una de sus piernas.
Herido, el hombre fue trasladado y asistido en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Longchamps. Al ingresar con una herida de arma de fuego, el personal médico dio aviso inmediato a la policía. Ante los efectivos, el sujeto no solo admitió el motivo de su presencia en el lugar, sino que aportó precisiones exactas sobre el domicilio y la identidad de quienes manejaban la "cueva".
El allanamiento: droga, dinero y un búnker cerca de una escuela
Con la información recabada y el aval del Juzgado de Garantías, se procedió a realizar un allanamiento de urgencia en la finca de la calle Parravicini al 4800. Durante el operativo, el personal policial logró la aprehensión de dos personas sindicadas como los responsables de la comercialización:
Una mujer de 26 años.
Un menor de 15 años.
Elementos secuestrados:
Envoltorios de cocaína y marihuana listos para la venta.
Una balanza de precisión.
Una importante suma de dinero en efectivo, presuntamente producto de la actividad ilícita.
Otros elementos probatorios vinculados a la causa.
Situación Judicial: Agravante por cercanía a escuela
La causa quedó bajo la órbita de la UFI Nº 1 de Presidente Perón, a cargo del Dr. Juan Cruz Condomí Alcorta. La carátula es sumamente grave: "Tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada".
El agravante principal radica en que el punto de venta operaba en las cercanías de un establecimiento educacional, lo que aumenta significativamente la pena prevista por la Ley de Drogas (23.737).
Créditos: Alberto Salvador Ciurca