En una noche que quedará grabada en la historia del deporte de Presidente Perón, el boxeador local Nahuel “El Ablandador” Espíndola se alzó con el Título Argentino de Peso Ligero. Ante un Club Social, Cultural y Deportivo Guernica colmado, Espíndola venció por nocaut a Claudio Daneff este sábado 28 de febrero de 2026, extendiendo su invicto y desatando la euforia de su gente.
Una batalla de película: Cinco caídas y un final explosivo
La pelea estelar, donde Espíndola dio un peso de 61,200 kg frente a los 60,900 kg de Daneff, tuvo todos los condimentos de una verdadera final. Aunque el púgil local sufrió una caída sorpresiva en el primer round, su capacidad de recuperación fue asombrosa.
A partir del segundo asalto, "El Ablandador" hizo honor a su apodo y comenzó a demoler la resistencia de su rival:
Round 2: Espíndola envió a Daneff dos veces a la lona.
Round 5: Una nueva caída dejó al visitante al borde del abismo.
Round 6: El desenlace llegó tras dos caídas adicionales; la última, producto de un potente gancho de derecha que puso fin al combate por K.O.
Con este resultado, el joven de 24 años no solo obtuvo el cinturón nacional, sino que demostró una superioridad física y técnica absoluta ante un rival de jerarquía.
La doble vida del campeón: Entre el ring y la carnicería
Detrás del campeón hay una historia de sacrificio que conmueve a Guernica y Glew. Nahuel no vive solo del boxeo; su rutina diaria comienza a las 6:30 de la mañana.
“Salimos a entrenar temprano y a las diez entro a trabajar en la carnicería hasta las dos o tres de la tarde. A la tarde vuelvo a entrenar y así todos los días”, relató Espíndola sobre su labor en el local familiar ubicado en Miguel Cané y Buenos Aires (Glew).
Esta disciplina del "boxeador-carnicero" es la que forjó la potencia necesaria para conquistar el título máximo del país en su categoría.
Una velada histórica con presencia de estrellas
El evento no fue solo boxeo; fue un acontecimiento social y cultural. Con 21 combates preliminares y tres peleas profesionales, el club de la calle 36 lució un marco imponente.
Entre las figuras destacadas en la primera fila se encontró a Patricio “Pato” Sardelli, cantante de la banda Airbag, quien junto a referentes del deporte y la política local, vibró con cada golpe del nuevo campeón argentino.